Los
que hayan seguido la Indy500 de 2017, habrán podido observar, un impecable
aspecto del pavimento de la pista, como si hubiese sido renovado
recientemente. Sin embargo, esa capa de rodadura tiene ya nada menos que 13 años, data
su última repavimentación de 2004.Además de esa excelente durabilidad aparente, existen otros aspectos y peculiaridades que son claves en el pavimento del Indianapolis Motor Speedway (IMS), pero que no tan evidentes como:
- Debe ser impermeable y debe eliminar con rapidez el agua tras un chubasco, sin que aparezcan charcos tras su secado.
- Debe presentar una alta adherencia sin ser agresiva con los neumáticos, pero este agarre, grip en la jerga de los pilotos, deber ser uniforme y constante en toda la longitud y anchura de la pista exterior
- Por supuesto, con velocidades próximas a los 400 km/h, la regularidad superficial debe ser excepcional.
En lo que sigue se dan unas pinceladas sobre estos aspectos.


