Al hacer un refuerzo de firme en una carretera, en los
inicios y finales del tramo reforzado hay que acordar la rasante más elevada de
la nueva capa de refuerzo con la existente. Ello debe hacerse mediante una transición suave entre ambas
rasantes, de modo que el perfil resultante no afecte a la seguridad y comodidad
de circulación, ni produzca movimientos anómalos en el vehículo.
Para evitar un resalto brusco, el método correcto implicaría
realizar un cajeo mediante fresado en la capa preexistente, de una cierta longitud y
con una profundidad, en el tramo final, igual al espesor de la capa de
refuerzo, o en todo caso, al mínimo admisible en la misma. En la figura 1 que
sigue se
esquematiza el procedimiento
esquematiza el procedimiento
![]() |
| Fig.1 - Esquema de transición en entronque de inicio o final de capa de refuerzo |
Este caso, se presenta también con frecuencia en los accesos
a un puente, en los que para no sobrecargar el tablero (o no afectar a sus
juntas de dilatación), las capas de refuerzo empiezan o terminan fuera de la estructura, en la que se mantiene la rasante preexistente.
