Continuando la serie “¿Cómo hemos llegado a los actuales
firmes asfálticos?”, tras los firmes de piedra partida y los tratados con alquitrán de hulla, ahora toca indagar en los antecedentes del empleo moderno
del asfalto en la pavimentación urbana y de las carreteras, en las etapas que
se desarrollan desde el siglo XVIII hasta principios del XX, dejando de lado o saltando los consabidos usos de betún nativo en otras épocas de la Antigüedad.
Comenzamos con el desarrollo de las aplicaciones basadas en asfaltos naturales, es decir los derivados de rocas bituminosas, y se continñua con la historia de la introducción de estos asfaltados en España, a mediados del XIX.
