Los problemas del polvo de las carreteras y calles con las
tipologías de firme de Telford y MacAdam, agravados con la aparición del
automóvil (descritos en la literatura de entonces "como nubes de polvo que levanta el paso con velocidades de meteoro de
los automóviles"), impulsaron el estudio y aplicación de soluciones
basadas en incorporar ligantes que aportasen cohesión, como aceites, petróleo,
alquitrán de hulla o asfaltos, bien en forma de riego sobre el macadam ya
colocado, ya sea superficial o profundo, o bien como revestimientos
con capas conglomeradas con esos ligantes.
En este artículo se hace un pequeño recorrido por la
generación de las soluciones basadas en alquitrán de hulla.
