La respuesta de un firme con capas bituminosas al paso de las cargas de tráfico y el estado tensodeformacional en cada capa varía enormemente según que éstas constituyan una estructura monolítica (debida a la adherencia entre las distintas capas) o que la misma esté formada por capas yuxtapuestas, pero sin adherencia entre las mismas (despegadas). Cuando la adherencia es deficiente o inexistente, se dá lugar a un importante aumento en los esfuerzos y deformaciones que soportan las capas, afectando muy seriamente a su durabilidad.
Un fallo de adherencia puede ocasionar deterioros
prematuros, desde deslizamientos entre
capas o arrollamientos, sobre todo cuando se trata de capas de poco espesor, a
fallos por despegue o delaminación o fisuración prematura por fatiga.









