domingo, 14 de julio de 2013

Oh!,...los lunes. Nueva visión de uno que ya no es esclavo del calendario laboral

A uno, que siempre tenía que hacer sus viajes de ocio en fin de semana, buscando un hueco en medio de la manada, el no tener que seguir sometido a los imperativos del calendario laboral le permite disfrutar de nuevos placeres, hasta ahora  desconocidos, como es, por ejemplo, el de viajar en lunes, sin más compañía que profesionales de la carretera, sin domiguer@s que, obstinadamente, ocupan el carril rápido, teniendo el derecho libre, y, además, llenando el depósito con el combustible más barato de la semana.
El tráfico es fluido, e incluso en rutas por la red principal, como la A6, te encuentras muchos tramos en que el viaje se desarrolla conduciendo en solitario, sin divisar otro vehiculo por delante, como en la foto. Si a eso unes un estupendo dia de primavera y un firme en muy buen estado (a pesar del despropósito irresponsable que supone la generalización en la dejación de su conservación, aún quedan tramos bien conservados), el placer de conducir sólo se ve alterado por el esfuerzo constante que se precisa para mantener la necesaria atención al volante, en caso de que respetes, más o menos, la velocidad normativa asignada a ese tramo. Por trazado, fluidez de tráfico, estado del pavimento y climatología sin lluvia, resulta ridícula esa velocidad y hay que hacer denodados esfuerzos para no sobrepasarla en demasía y, a su vez, para mantener una prudente concentración.
Por la AP6 un lunes de junio

En esas circunstancias a uno le deja perplejo el limite de 120 km/h, que no respondería a lo que se percibe en la vía, en el tráfico, o en el vehículo. No alcanzo a ver, en muchas de nuestras autovías y autopistas, razón alguna de trazado, visibilidad, adherencia, etc, para que, con tráfico fluido, sea esa la velocidad que ofrezca un nivel de seguridad adecuado.

Además, si conduces un coche del siglo XXI, menos entiendo que esas autoridades reguladoras, que tanto pregonan lo de "por su seguridad" (que uno interpreta, a la vista de la peligrosidad del tramo donde ubican sus ojos controladores, como un eufemismo recaudatorio), no hayan pedido públicas disculpas o dado explicaciones, por el grave peligro que han hecho pasar en décadas pasadas a los conductores con vehículos con muchísima menos seguridad activa y pasiva, al mantener el mismo limite que hoy en día. Si un vehículo ligero medio actual, no debe circular a mas de 120 km/h en esas vías, porque el conjunto hombre-vehículo a más velocidad no llega al umbral de  seguridad que las autoridades juzgan idóneo, ¿qué criterio han aplicado antes?, ¿qué responsabilidad tienen en el riesgo que han hecho correr en décadas pasadas, al imponer unos limites, inadecuados según su lógica? ¿acaso es porque en el parque automovilístico español, circulan un cierto porcentaje de gloriosas antiguallas, de hace décadas para las que es adecuado ese limite?

 Un vehículo con las ayudas electrónicas de hoy en día, dotado de control de estabilidad, con crucero activo, gran capacidad de frenada  (ABS en caso de baja adherencia), con unas suspensiones y neumáticos con una respuesta mucho mas eficaz que hace años, ¿por qué han de equipararse a ese parque cada vez más residual?. ¿no sería más adecuado limitar la velocidad legal a esos vehículos de 3 o 4 décadas, en vez de penalizar a la mayoría?.

Cuando el conductor detecta, en las circunstancias comentadas, que el limite no es realista, resulta difícilmente convencido de la necesidad de respetarlo, salvo por la vía represiva. Además, si lo respeta, de lo que puede que esté convencido, es de que va "sobrado", en cuanto a margen de seguridad, y ello es lo que relaja su atención distrayéndose con otras actividades, lo que lleva a accidentes, en si mismos inexplicables de otro modo.

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