lunes, 29 de julio de 2013

F1 2013.....al final la bomba explotó (II)

Tras el escándalo de Silverstone, se tuvo que reconocer por todos (Teams, Pirelli, FIA y FOM) que había un grave problema de seguridad y la FIA, por fin tomó cartas en el asunto, ya que los equipos habían sido incapaces de resolverlo porque Pirelli siempre insistía en otros motivos, sin  reconocer riesgo alguno. 
     Así, resulta patético leer en la revista F1 Racing, salida a la calle estos días, una  entrevista a Paul Hembery (Pirelli), hecha antes del GP de GB, en la que, a la pregunta de si sus neumáticos eran fiables, responde “Bueno, son fiables. Desde que entramos en la F1 no han tenido ningún fallo….”(sic) .
     En la semana siguiente al desastre de Silverstone, Pirelli sacó un primer comunicado, que resultó un tanto desconcertante, pues parecía quitarse de en medio y dejar gran parte de la culpa de lo ocurrido al mal empleo de sus neumáticos por parte de los equipos. Al poco tiempo tuvo que rectificar en otro comunicado, clarificando, de modo más claro, que la responsabilidad era de la propia Pirelli por permitir/colaborar en esas prácticas y no haber definido claramente los márgenes o rangos de uso.
     Nos sale con que este año, la nueva estructura, no sólo se basa en alambres de acero en sustitución de los de kevlar como en años anteriores, sino que esa nueva estructura es asimétrica, con distinta orientación de hilos de acero en el flanco exterior respecto al interior, optimizada así de cara a los mayores esfuerzos en el lado externo. Y no es hasta Silverstone que descubre (si!, tras más de 6 carreras!!!!) que no se deben intercambiar de lado, práctica que llevaban a cabo los equipos para compensar el desgaste de la cubierta y alargar la vida del juego de cubiertas, usual en carrera con los juegos usados en las vueltas de calificación.
     Afirma que los problemas “se pueden imputar principalmente a los siguientes factores, que han actuado de manera combinada entre ellos:
1)   Montaje invertido de los neumáticos posteriores, esto es, la colocación del neumático derecho en el lugar del izquierdo y viceversa, en los coches que han sufrido roturas. Los neumáticos entregados este año tienen una estructura asimétrica y no se han proyectado para ser intercambiables. Los flancos del neumático se han construido para soportar exigencias distintas entre la parte de fuera y la de dentro. Invertir los neumáticos compromete, en determinadas condiciones, la funcionalidad óptima. En particular, la parte externa se ha proyectado para soportar las severas exigencias que se dan sobre todo en curva en un circuito tan exigente como Silverstone, con curvas rápidas a izquierdas y algunos bordillos particularmente agresivos.  
2)  La adopción de presiones de los neumáticos excesivamente bajas o, en cualquier caso, inferiores a las indicadas por PirelliLa baja presión contribuye a convertir en todavía más estresantes las condiciones de utilización de los neumáticos.
3)      La adopción de ángulos de caída excesivos.  
4)  Bordillos particularmente agresivos en curvas rápidas como la cuarta de Silverstone, escenario de la mayor parte de las roturas, que no por casualidad han afectado al neumático trasero izquierdo.”
     
Por cierto, los bordillos de Silverstone no son nuevos, llevan así más temporadas y muchas carreras, sin dar problemas, como rebatieron los dirigentes del circuito ante las acusaciones.
     Pero los puntos que mas sorprenden son los dos primeros, en especial el de inversión de lado, de las ruedas. Hay unas interesantes fotos de Autosprint, que muestra la práctica sistemática de “remarcado” del lado exterior por los mecánicos y como los tres primeros del British GP  (Rosberg, Weber y Alonso) tienen invertidos de lado los neumáticos; lo mismo que ocurre en el neumático explotado de Masa.  



     Pues bien, esta práctica tan extendida no contó con ningún reparo por una Pirelli que ahora afirma que “… no se han proyectado para ser intercambiables”. La preguntas que nos hacemos, un tanto perplejos, desde fuera son muchas: ¿es que Pirelli no había especificado bien las condiciones de uso de sus neumáticos?, ¿qué pinta un ingeniero de Pirelli en cada equipo?, ¿cómo es posible que, a estas alturas, Pirelli pretenda rasgarse las vestiduras en su primer comunicado, como si todo hubiese sido decisión unilateral de, ojo!, de todos los equipos? Aunque las presiones y ángulos de caída estuviesen en la decisión de cada team, Pirelli debía advertir si ello no era adecuado.
     Todo producto tiene que tener unas especificaciones de uso claras, y no vale lamentarse a posteriori, si no se han definido previamente. Si afectaban a la seguridad, debían haberlo puesto en conocimiento de la FIA, como han hecho ahora. Lo que pasa es que creo que no tenían ni claros ni definidos esos limites.   
Ahora, la FIA establece, manu militari, y ya se vió en el GP de Alemania, unos rangos controlables de presiones y caídas de neumáticos, asi como la prohibición de cambiar de lado los neumáticos.
     El desprestigio para Pirelli es inmenso y probablemente injusto, ya que todo recae sobre ellos pues los que le empujaron a ello parecen irse de rositas, pero su responsabilidad, ineludible, fué plegarse a las peticiones de los equipos, FIA y FOM para dar “espectáculo”, yendo contra los principios básicos de un fabricante de neumáticos (seguridad, fiabilidad, prestaciones), introduciendo un factor de incertidumbre en las carreras, con limitada e imprevisible duración de los neumáticos y todo ello, sin contraste con pruebas adecuadas previas.
     Ese “espectáculo” resulta forzado y artificial, ya he dicho que adultera las carreras de F1 y lleva a la “gestión”  por parte de equipos y pilotos, en vez de correr como siempre. Es como si en una parte de la carrera esparciéramos clavos para provocar pinchazos y hacerla más emocionante. En la nueva cultura de aficionados que algunos están fomentando puede que les gustase
     Ahora parece que ha vuelto algo de sensatez, primando la seguridad ante todo, volviendo a una estructura segura (la del 2012) recubiertas con la goma de este año. No obstante, parece que aún se sigue queriendo forzar el espectáculo con un desgaste exagerado, en especial en los juegos blandos y condicionando las carreras mucho más de lo debido.
     Las próximas carreras nos dirán si los neumáticos van perdiendo la exagerada preponderancia de esta primera parte de la temporada y retorna a los verdaderos actores el peso de la competición. Los protagonistas deben volver a ser los coches (aunque no tanto) y los pilotos (aunque no tan poco).

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